jueves, 10 de julio de 2014

La malaria registra 28.038 casos en Venezuela



Bolívar y Amazonas son los estados con mayor cantidad de casos.


El Diario El Universal

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El ascenso de la malaria no parece tener descanso en el país. El Boletín Epidemiológico 19, que va del 04 al 10 de mayo, y que emite el Ministerio para la Salud así lo confirma ya que registra 28.153 casos en lo que va de año.

La situación sigue siendo crítica en los estados Bolívar y Amazonas donde las autoridades continúan en emergencia debido a la epidemia que azota a esas entidades. 

En Bolívar se registran 23.364 casos hasta mayo, mientras que en Amazonas existen 3.924 casos. El estado Bolívar, el más aquejado por la epidemia, presenta en diez de sus municipios pacientes con casos de malaria teniendo registrado el 98,5% de casos de todo el país según la información que suministra el Boletín Epidemiológico.

El informe también indica que en las dos últimas semanas, y como consecuencia de viajes a Bolívar y Amazonas, fueron diagnosticados en áreas sin transmisión 14 personas con la enfermedad. Asimismo en Caracas, 25 personas que viajaron el Alto Orinoco fueron diagnosticadas con paludismo a su regreso. 

Tres pacientes de este grupo fueron dados de alto, mientras que los restantes permanecen bajo vigilancia epidemiológica

Casos de malaria se disparan en lo que va de 2014




Existen 9.823 casos más que el año pasado para estas mismas fechas.

Diario El universal

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En tan solo una semana los casos de malaria han ascendido en un 34,65% en todo el territorio nacional, según apunta el Boletín Epidemiológico 17 del Ministerio para la Salud correspondiente a la semana del 20 al 26 de abril de 2014.

Para el momento existen en el país 24.958 casos de malaria, lo que indica que este año también pareciera que la enfermedad batirá récords en cuanto cifras debido a que hay 9.823 casos más que el año pasado para estas mismas fechas.

El estado Bolívar es el que presenta una mayor incidencia de casos: un total de 20.631 personas han contraido la enfermedad. Pero otras entidades, como Amazonas (con 3.564 casos), Delta Amacuro (con 315), Apure (con 14 pacientes), Monagas (con 13) han presentado nuevos casos o han incrementado sus índices con respecto al año pasado.

Prevencion y tratamiento





Las personas que viven en zonas endémicas o bien que viajan a ellas deben tomar precauciones. Pueden utilizar insecticidas con efectos de larga duración tanto dentro de sus casas como en las zonas anexas, colocar pantallas en puertas y ventanas, usar mosquitero sobre sus camas y aplicarse repelente contra mosquitos sobre la piel. También deben usar ropa suficiente, particularmente después de la caída del sol, protegiendo la piel lo máximo posible contra las picaduras de los mosquitos.
Es posible iniciar algún tipo de medicación para prevenir el paludismo durante un viaje a una zona endémica. El fármaco comienza a tomarse una semana antes, se continúa durante toda la estancia y se extiende durante un mes más después de haber abandonado la zona. El fármaco más frecuentemente utilizado es la cloroquina. Sin embargo, muchas zonas del mundo tienen especies de Plasmodium falciparum que son resistentes a este fármaco. Otras medicaciones incluyen mefloquina y doxiciclina. Sin embargo, la doxiciclina no puede ser tomada por niños menores de 8 años o mujeres embarazadas.
Ninguna terapia es completamente eficaz a la hora de prevenir la infección. Los turistas que tienen fiebre mientras se encuentran en una zona infestada de malaria deberían ser examinados por un médico de inmediato. El individuo puede comenzar a tomar pirimetamina-sulfadoxina, una combinación de fármacos, por cuenta propia hasta que consiga ayuda médica.
El tratamiento depende del tipo de malaria y de si en la zona geográfica en concreto existen especies de parásitos resistentes a la cloroquina. Para un ataque agudo de malaria por P. falciparum en una zona de la cual se sabe que tiene especies resistentes a la cloroquina, la persona puede tomar quinina o recibir quinidina intravenosa. En otros tipos, la resistencia a la cloroquina es menos frecuente y, en consecuencia, la persona afectada suele tomarla seguida de primaquina.

Diagnostico



El médico sospecha que un individuo presenta malaria cuando éste tiene ataques periódicos de escalofríos y fiebre sin causa aparente. La sospecha es mayor si durante el año anterior la persona visitó alguna zona en la cual el paludismo es frecuente y además si su bazo ha aumentado de tamaño. El hecho de identificar el parásito en una muestra de sangre confirma el diagnóstico. Es posible que se necesite más de una muestra para establecer el diagnóstico porque el valor de parásitos en sangre varía con el paso del tiempo. El informe del laboratorio identifica la especie de Plasmodium encontrado en la sangre, porque el tratamiento, las complicaciones y el pronóstico varían según la especie.

Sintomas del Paludismo




Los síntomas suelen comenzar entre 10 y 35 días después de que un mosquito inyecta el parásito a la persona. Por lo general, los primeros síntomas son fiebre leve e intermitente, dolor de cabeza y dolor muscular, escalofríos junto con una sensación de enfermedad (malestar general). A veces los síntomas comienzan con escalofríos y temblores seguidos de fiebre, los cuales duran entre 2 y 3 días y con frecuencia se confunden con la sintomatología de la gripe. Los síntomas subsiguientes y los patrones que sigue la enfermedad varían para cada tipo de paludismo.
Anopheles
El Anopheles es el mosquito transmisor de la malaria.
Anopheles
En el paludismo por Plasmodium falciparum puede producirse una alteración de la función del cerebro, complicación llamada malaria cerebral. Los síntomas consisten en fiebre de al menos 40 °C, intenso dolor de cabeza, vértigo, delirio y confusión. El paludismo cerebral puede ser mortal. Por lo general afecta a los niños, las mujeres embarazadas y los turistas que se dirigen a zonas de alto riesgo. En el paludismo por Plasmodium vivax puede haber delirio cuando la fiebre es alta, pero, si no es así, los síntomas cerebrales no son frecuentes.
En todas las variedades de paludismo, el número total de glóbulos blancos suele ser normal, pero el número de linfocitos y monocitos, dos tipos específicos de glóbulos blancos, aumenta. Por lo general, si el paludismo no se trata aparece una ictericia leve, el bazo y el hígado aumentan de tamaño. Es frecuente que la concentración de azúcar en sangre (glucosa) disminuya aún más en las personas que tienen gran cantidad de parásitos. Los valores de azúcar en sangre pueden descender ulteriormente en quienes son tratados con quinina.
A veces el paludismo persiste a pesar de que en la sangre sólo aparecen bajas cifras de parásitos. Los síntomas incluyen apatía, dolores de cabeza periódicos, sensación de malestar, falta de apetito, fatiga y ataques de escalofríos y fiebre. Los síntomas son considerablemente más leves y los ataques no duran tanto como el primero.
Si un individuo no recibe tratamiento, los síntomas del paludismo por Plasmodium vivax, por Plasmodium oval o por Plasmodium malariae remiten espontáneamente en 10 a 30 días, pero pueden recurrir con intervalos variables. El paludismo por Plasmodium falciparum es mortal hasta en el 20 por ciento de los afectados.
La fiebre hemoglobinúrica es una rara complicación del paludismo causada por la rotura de una gran cantidad de glóbulos rojos. A continuación se libera un pigmento rojo (hemoglobina) en el flujo sanguíneo. La hemoglobina que luego es excretada con la orina, hace que ésta presente un color oscuro. Esta fiebre ocurre casi exclusivamente en los enfermos con malaria crónica por Plasmodium falciparum, especialmente los que han sido tratados con quinina

Generalidades del paludismo




El paludismo (malaria) es una infección de los glóbulos rojos causada por el Plasmodium, un organismo unicelular.
El paludismo se transmite a través de la picadura del mosquito Anopheles hembra infectado, por una transfusión de sangre contaminada o bien por una inyección aplicada con una aguja previamente utilizada por una persona infectada. Existen cuatro especies de parásitos (Plasmodium vivax, Plasmodium ovale, Plasmodium falciparum y Plasmodium malariae) que pueden infectar a los humanos y causar paludismo.
Los fármacos y los insecticidas han hecho que el paludismo sea muy raro en los países más desarrollados, pero la infección sigue siendo frecuente en los países tropicales. Las personas originarias de los trópicos en visita a otros países o los turistas que regresan de dichas áreas en ocasiones están afectados y posiblemente causen una pequeña epidemia.
El ciclo de vida del parásito del paludismo comienza cuando un mosquito hembra pica a un individuo infectado. El mosquito succiona sangre que contiene parásitos de paludismo y llegan hasta sus glándulas salivales. Cuando el mosquito pica a otra persona, inyecta parásitos junto con su saliva. Una vez dentro de la persona, los parásitos se depositan en el hígado, donde se multiplican. Maduran en el curso de 2 a 4 semanas y luego abandonan el hígado e invaden los glóbulos rojos. Los parásitos se multiplican dentro de los glóbulos rojos, lo que finalmente hace que éstos se rompan.
Plasmodium vivax y Plasmodium ovale pueden permanecer en las células del hígado mientras periódicamente liberan parásitos maduros hacia el flujo sanguíneo, provocando ataques con síntomas de paludismo. Plasmodium falciparum y Plasmodium malariae no permanecen en el hígado. Sin embargo, si la infección no se trata o recibe un tratamiento inadecuado, la forma madura de Plasmodium falciparum puede persistir en el flujo sanguíneo durante meses y la forma madura de Plasmodium malariae durante años, provocando repetidos ataques con síntomas de paludismo.